La enfermedad es una respuesta del cuerpo ante un conflicto mantenido en el tiempo sin solución.

Tanto lo que captamos a través de los sentidos, como de lo que imaginamos, tiene una respuesta emocional y física.

Todo conflicto vivido en soledad y sin aparente solución, acaba degenerando en dolencia o enfermedad.

A veces las emociones se mantienen en el tiempo debido a las creencias relacionadas.  De modo que los mismos conflictos y emociones pueden reproducirse lejos del momento en el que se fijaron, por una simple estimulación externa o interna (pensamiento).

No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo.

Cada órgano del cuerpo, responde a un sentimiento preciso y tiene una relación directa con los pensamientos y emociones. Cada sentimiento afecta a una zona precisa del cerebro y al órgano regulado por esa parte del cerebro.

Lo adecuado para sanar, es ser consciente de las emociones que los síntomas albergan, procesarlo y poder  revalorizarlo.